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La Resistencia Bohemia

*La Resistencia Bohemia es un disco doble grabado en directo con canciones, en su mayoría, de discos ya publicados. A continuación aparecen únicamente las letras de las canciones inéditas incluidas en él:

Habría que salvar todas las posibles distancias al levantar desde el suelo nuestros propios hoteles Chelsea, pero parecía que Cohen había escrito aquellos versos para nosotros, como una biografía no autorizada sobre los peces del subsuelo que pueblan los escenarios de Madrid. “Corríamos tras el dinero y la carne”. Aquellas eran las razones…Y el amor, para los escritores de canciones, un episodio furtivo y pasajero sobre una cama deshecha que da tumbos en la memoria. Tal vez siga siendo así para los que siguen allí…
De tal manera se alza esta suerte de souvenir, con arañazos en los costados por el roce que provocan las paredes de las rutas callejeras. Como el diario de a bordo de los viajes al centro de la noche. Como una vieja botella del mejor trago, que, a la hora del cierre, olvidada y sola, espera paciente a que alguien la recuerde y le devuelva la juventud y la solera. Como una baraja de cartas marcadas que envejece silente en el último rincón del bar y que ya solo brilla, a ratos, en manos de un diestro jugador tan tramposo como ella...
Toca, canta y firma aquí tan sólo el último exponente de una vetusta escuela de artes y oficios sin maestros ni aprendices. Poco importa el recorrido, si es concreto, real o ficticio, por las caras y los nombres, los lugares, las costumbres y deseos de esta particular historia mía registrada con el pulso del directo y en una plaza conocida; que yo sé de las andanzas de tantos compañeros, que aun amenazados por los abismos de la miseria y la duda, florecen en la bohemia, al borde del precipicio, con la más firme resistencia. Por ellos va.
Jairo Martín

Todos los payasos somos tristes

Todos los payasos somos tristes,
todos guardamos la pena en un cajón
antes de salir a escena a hacer un chiste
antes de encender el motor

Todos los océanos son grises
todo lo bueno esconde algún dolor
las gaviotas nunca probaron el alpiste
no pidas permiso, tampoco pidas perdón

Todas las heridas son de bala
Todas tus mentiras, programadas
Todos los payasos somos tristes
Lo sabes bien, tú me conociste
Quítate el disfraz y ven aquí
Llenaré mi copa de soledad

La joven taquillera de mi cine
ni una película de Brando vio
La estanquera de Vallecas hoy me pide
que el lunes no ponga el despertador

Todos los payasos somos tristes,
todos guardamos la pena en un cajón
antes de salir a escena a hacer un chiste
antes de encender el motor

Todas las palabras son tu nombre
Todas las mañanas cae la noche
Todos los payasos somos tristes
Lo sabes bien, tú me conociste
Quítame el disfraz y ven aquí
Llenaré mi copa de soledad

Haciendo ruido


Sin hacer ruido,
lo recuerdo muy bien
te fuiste una mañana
sin hacer ruido

Con una vieja
promesa por cumplir
y un delantal raído
sin hacer ruido

Hoy te nombro aquí abajo otra vez
en la negrura de un enero
Qué tiempo triste estoy viviendo
haciendo ruido

Sin hacer ruido
me colaba tras la puerta
a robarte golosinas
sin hacer ruido

Tú sonreías
habrán sido los ratones
porque todo lo decías
sin hacer ruido

Hoy añoro tardes quietas de papel
garabatos y galletas
que el tiempo se me está yendo
haciendo ruido

Sin hacer ruido
cuando los sueños se enredaban
te sentabas allí conmigo
sin hacer ruido

Sigo temiéndole a la nada, ya lo ves
sin tu lumbre en mi camino
Voy dando tumbos contra el viento que ya está
haciendo ruido
Voy dando tumbos frente al tiempo que ya va
haciendo ruido

Cantar contigo

Reina del tango, si un día
si tropezás en el mundo,
la melodía barrial
que tu gargante ingenió
no la dejés marchitar

Porque me brota el recuerdo
cuando en la tarde decías:
"Toma mi mano, vení,
que yo te enseño a vivir
tras de mí, tras de mí"

Y dime ¿dónde vas?
para cantar contigo
¿por qué habrán de llorar
tu corazón y el mío?
Y dime ¿dónde vas?
para marchar contigo
reina del fango al sur
del olvido

Reina del tango, buscando
en la cintura, cabeza
en la locura, pasión
en la amargura, belleza
y una lisonja al bocón

Como es de nadie la gloria
y es de cualquiera el destino
yo a andar tu paso aprendí
que me enseñaste a viri
tras de ti, tras de ti

Y dime ¿dónde vas?
para cantar contigo
¿por qué habrán de llorar
tu corazón y el mío?
Y dime ¿dónde vas?
para marchar contigo
reina del fango al sur
del olvido

Niña Ninja

Niña ninja, se hace de día
y la vida duele más con el sol, decías...
Fue lloviendo mientras dormías,
fui escribiendo esta pobre canción
Dime niña ninja, ¿qué traerá el invierno?
¿tu camisa rota?, quizá traiga tu corazón
salvaje, tierno y kamikaze,
dime por quién late, pequeña niña ninja...
Salvaje, tierno y kamikaze,
dime por quién late, pequeña niña ninja en la ciudad

Niña ninja, en el alambre,
llave que gira, en tu agujero más interior guardaste
brujerías, pasos de baile,
te morías en el 92...
Dime, niña ninja,
¿qué me adivinaste?
Sí, escuché tu risa y fui tras tu corazón
salvaje, tierno y kamikaze,
dime por quién late,
pequeña niña ninja....
Salvaje, tierno y kamikaze,
dime por quién late, pequeña niña ninja en la ciudad,
pequeña niña ninja en la ciudad...

Se mezclan en mí
las mil y una bellas melodías que habitan en tu piel
No puedo dejarte de ver
dando vueltas en la habitación
tratando de entender
el extraño lenguaje del amor

Dime, niña ninja, ¿sangrará mi herida
cuando de tu boca salga un amargo adiós
y salvaje, loca y kamikaze
salgas a las calles y me dejes atrás?
Con tus ropajes de flores y de sangres
y huela a gloria tu hambre
y a noche la ansiedad
Cuando los guardianes de tu alma y de tu carne se olviden de cuidarte
pequeña niña ninja, en la ciudad ya no habrá nadie
derrapando al margen
susurrando al aire,
pequeña niña ninja, tu cantar...
Pequeña niña ninja, ¿a dónde irás?
Pequeña niña ninja, ¿volverás?
Gigante niña ninja, ¿dónde estás?
¿Dónde estás?
Gigante...

Gran Ramón

Dinos, Gran Ramón,
¿cuál es la situación?
¿adónde habremos
de dirigir nuestra atención?
Por favor, guíanos

Cuenta, Gran Ramón,
¿qué fue del rocanrol?
alumbra al necio pueblo
al oír tu bendición
¿cuál fue nuestro error?

¿Es cierto, son malos tiempos
para la canción? Dinos, Gran Ramón,
¿Es cierto, son malos tiempos
para el corazón?
Pon otra ronda antes de partir
de amargo ron
Y hasta mañana, si quiere dios

Vierte, Gran Ramón,
los caldos de la redención,
los tragos caros, el elixir y el chinchón
envenénanos
Y canta, Gran Ramón,
hasta que salga el sol
¡Qué padre, madre, sin corregir!
¡Qué hermano mayor!
Estás hecho un señor

¿Es cierto, son malos tiempos
para la canción? Dinos, Gran Ramón,
¿Es cierto, son malos tiempos
para el corazón?
Pon otra ronda antes de partir
de amargo ron
Y hasta mañana, si quiere dios
¿Es cierto, soplará el viento
en otra dirección? Dinos, Gran Ramón,
¿En qué momento perdimos
la razón?
Ve a alzar la reja, que ha de venir
la inspiración
A sentarse en tu mesa, Gran Ramón
La noche es Violeta

Venga, la última ronda,
que sé de un lugar donde van a abrevar,
y es de mi socio el negocio,
las mejores gargantas de la capital

Aflójale la mosca al chaval,
pillamos un “taca” y tiramos pallá
que un cirujano, mi hermano,
abre a la madrugada en Canal

El olvido y la nada
juegan enredados en un pacto natural
Taberna de vino, barra
de pecados embriagados
donde fuimos a parar

Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Que hoy la noche es violeta
tan lejos de Moratín

Una muñeca rota
enciende una mecha detrás del cristal
y un asesino, mi primo,
le llena las copas al personal

Si vas “pasao” de rosca,
asume el percal, que no vuelves a entrar
que es club de mi primera, y mi colega,
a los parroquianos se sabe entregar

Queridos camaradas
elevan en sus manos el dulce manjar
El destino nos llama
despereza y pide el trago
que aún nos queda por tomar

Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Que hoy la noche es violeta
tan lejos de Moratín

Where everybody knows your name
Where everybody knows your name

Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Donde la noche es violeta
¿Dónde vas, Jairo Martín?
Que hoy la noche es violeta
tan lejos de Moratín

Silvas de despedida de Moratín



Ya no podré mirarte desde arriba,

Moratín, en mi atalaya instalado…

Tan pronto eres pasado,

tan raudo va cubriéndote el olvido…

El eco enloquecido

de mis perdidos pasos, allí dentro,

deambulará moribundo, al encuentro

de algún nuevo habitante y su latido.

El tiempo vendrá a su hora

a retorcer el recuerdo vivido

y alterará memorias,

reescribirá el destino,

se llevará mis años,

se beberá mi vino,

se tumbará en mi alcoba

y todo habrá sido…

Fin de época que Bobo, desnortado

encierra en su maullido



Nido fuiste, agujero, madriguera

adonde a detenerse iban mis huesos

en el frío invierno, en la primavera,

debajo de la lluvia mañanera

asido a alguna dama y a sus besos…

Siempre a ti regresarte

en la dorada época recobera

cuando le cantábamos a la noche

y al amor, ¡qué de locura derroche!

en veladas sin fin,

brebajes con el broche

del Beguine the begin

de Toni, que tantas ropas me dio

y copas me sirvió…

Siempre a ti volverte

despreocupado de un reloj que, terco,

Las cuatro y diez daba…

Década que envejece en aquel rincón

por donde se elevaba

el último bastión

de un Madrid de rentas para humildes,

que traía y llevaba

mi errante figura en la madrugada

de vuelta de Fídulas, Trochas, Chelos,

por aquellas escaleras cómplices

de aquellos, mis sueños y mis desvelos,

de los imposibles amores, de los

desengaños, de mi ascenso a los cielos

y mi caída a los suelos…



Oh, muros confidentes

de la sonora risa,

del desconsolado llanto, silentes

frente a la fuerte brisa,

ante secretas palabras y actos,

frente al fuego de dos cuerpos calientes,

leales socios en las tardes solas,

sabedores de todos mis afanes,

que esperaban mi regreso, pacientes,

compañeros en las noches febriles,

compinches de mis planes,

testigos de noviembres y de abriles,

que brindaban conmigo en días de gloria

y acogían mi pena

y escribían mi historia…

Hoy desnudos de Eastwoods y de Serrats

tornaron de nuevo al blanco primero…

A ellos les debo, bajo el tercero,

firmantes notarios de mi inconsciencia,

el seguir aquí entero,

guardianes, como fueron, de la esencia

de la mía resistencia…

Grabado en directo en “La fídula” (Madrid) durante las cuatro noches de sábado de noviembre de 2018.
Jairo Martín: Voz, piano y armónica
Técnico de grabación: Daniel Hare
Técnico de sonido directo: Bruno Bonacorso
Mezclado y masterizado en El Escondite Producciones (Madrid) por Iván Domínguez
Todas las canciones escritas por Jairo Martín, excepto "El olor de tu pijama", de Alberto Urrutia
Introducción: Fragmento de "Como el huracán" de Luis Del Roto y "Soneto a Jairo" de Alberto Urrutia recitado por Franco Macchione.
Producido por Iván Domínguez y Jairo Martín
Foto: Elías Barreiros
Diseño y maquetación: Hanson Freeopen
www.jairomartin.com
https://calvariomusica.es
Gracias a mi querido Pitu, por el cobijo frente a la tormenta que supuso su Apartamento 304, del que fui honrado huésped en sus postreros días, y por regalarme el impagable abrigo de su sincera amistad durante las sesiones resistentes y bohemias. De la misma manera, a toda la parroquia Violetera, camareros, vecinos y clientes, que fueron mis mejores amigos en aquel, ya imborrable, noviembre. Gracias a las Rocíos, por quererme y cuidarme tanto en aquellos días y no dejarme descarriar más allá de lo estrictamente necesario. A Jorge, que los vivió conmigo, a pesar de estar tan lejos. Gracias a Dani y Bruno, por echarme tantos cables dentro
y fuera del escenario, por su trabajo cada sábado para que La resistencia bohemia estuviera tan viva como lo está… Al Tano, por su abrazo y su discurso amigo, por darme un lugar y hacerme partícipe durante tantos años de un pedazo de la historia de la bohemia madrileña como fue La Recoba. Por ser figura inspiradora y al que mejor le queda la etiqueta que da título a este álbum, que le dedico desde aquí. A Íñigo, por brindarme el atinado tono de su experiencia y alumbrarme (todas) las ideas para la grabación y gestación de este disco. A David, por acompañarme en los difíciles caminos y sembrarlos de acertadas y calmadas palabras. Al rockstar de Chevy, que me guarda todos los secretos bajo llave, cualesquiera que sean. A Daniela, por su propia resistencia, la cual da la rúbrica para este pequeño homenaje
hacia la sala que inventamos, por abrirme mil veces más la mágica reja fidulera y permitir ofrecer a la eternidad un pedazo de lo que allí sucedía... A César, por la seguridad que ofrece su incorregible bohemia punkie con la que nos es tan propicio lanzarnos al vacío. A Iván y Quique, por ser Hombres Mejores conmigo y otorgarme la suerte de su talento. A Carlos, Alberto, Karma y Pablo, por tantas cosas, pero sobre todo, por dejarse tener siempre tan cerca. A Ramón, Jose, Dani, Chelo, Pablo, Ana, bármanes y barmaids, amigos antes de nada, que nos abren la puerta a cualquier hora, (la de la barra y la del alma), y llaman a filas a la resistencia… A todos los que, en algún atardecer del frío otoño, se perdieron por las tabernas de las Letras para encontrarse conmigo…

Autor y músico de rock español | Jairo Martín

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